Día 16 de la cuarentena. Tres semanas desde que se dio a conocer el primer caso de coronavirus en el país, dos y media que se cerraron las fronteras y dos desde que el presidente determinó cuarentena por 15 días. Escuché la noticia en casa de una amiga terminando una tarde de parrilla de domingo e inmediatamente corrí al super, tenia que llenar la alacena y comprar comida suficiente para esos días de encierro: latas de atún, fideos y esas cosas que no se malogran, total, serían tan solo dos semanas (la más ilusa). Llegue cerca de las siete de la noche y ya habían colas inmensas en las cajas, más de 20 carritos de compras rebalsando de… ¿papel higiénico? Ese día me di cuenta que el papel higiénico era más importante que el pollo, que el papel toalla más que las verduras y que el alcohol en gel que el agua embotellada. Logré comprar algunas cosas, y como vivo sola supuse que serian suficiente para soportar esa quincena, de entre ellas unas cuatro botellas de vino para poder sobrellevar mejor la soledad.
Hoy nos acaban de dar la noticia de que la cuarentena se prolongará medio mes más, así que estoy preparándome para salir a comprar nuevamente porque, como era de esperarse, todo se me acabó. Me pregunto si alguno de mis vecinos no querría invitarme un suculento papel higiénico en salsa a base de papel toalla y alcohol en gel…